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miércoles, 19 de noviembre de 2008

Valverde - Campo - Campachuelo



  • Cómo llegar (desde madrid):


  • Plano de ruta:




  • Perfil de ruta:


  • Descripción de la ruta:

La ruta transcurre en la provincia de Guadalajara, comenzando en la localidad de Valverde de los Arroyos.

A diferencia de la ruta que asciende al Ocejón, o la que comenzamos hacia Campachuelo, y que por causas meteorológicas tuvimos que interrumpir, ésta no toma el típico camino hacia las Chorreras de Despeñalagua, sino que parte directamente del pueblo en dirección norte, en apresurada ascension ladera arriba en busca del Collado Mesao.

Esta parte, sin duda, será la más pesada. Comienza entre un bosquecillo de castaños y cercados de ganado que, en menos de un kilómetro, dejará paso a los grupos de retama, jaras y gayuba.

La ascensión hasta el Collado Mesao se realiza siguiendo de cerca el arroyo que baja de la Fuente del Berrocal. No tendremos una senda marcada, pero la intuición nos empuja hacia arriba, pasando de cerca por el cresterío de pizarra que desgarra la loma junto a esta fuente. Muy a menudo aprovecharemos las lenguas de pizarra suelta que desciendien camino del arroyo.

En menos de tres kilómetros alcanzaremos el Collado Mesao. Desde este punto podemos contemplar las vistas ocultas hacia el norte. En esa dirección, las Tierras de Ayllón se extienden hasta alcanzar Cantalojas y Galve del Sorbe. A partir de ese punto, los molinos de viento se pueden ver alineados allá a lo lejos, en la Sierra de Pela.

Nuestro camino gira ahora a mano izquierda, en busca de Campo. Una pequeña subida nos sitúa en La Loma de las Piquerinas. Esta cuerda, de unos cuatro kilómetros en total, nos llevará hasta Campachuelo, no sin antes hacer la parada obligada en Campo. El camino no presenta mayor dificultad que la de estar atento en algún que otro paso de pizarra y sortearlo por el lado correcto. En concreto, en este primer comienzo de la cuerda y al paso por Peña de la Quemada.

Una vez en el primer vértice geodésico (Campo - 1920m V.G. 45900), disfrutaremos de unas magníficas vistas. Lo más curioso, la gran planicie que a esa altura se dibuja, y que, de forma muy acertada, se la ha venido a llamar: Campo. Desde aquí caminaremos durante unos metros vuelta al sur en busca del Ocejón. Al llegar a "El Picozo" (con su hito de pizarra) podremos contemplar la majestuosidad del Ocejón, más aún si el clima acompaña y tenemos la suerte de verlo de blanco. Las vistas del valle son espectaculares.

Tras esta parada, obligada, pondremos rumbo hacia Campachuelo. Un paseo de algo más de dos kilómetros, entre pizarra, nieve, gayuba y buenas vistas. Ya en Campachuelo (V.G. 45978 - Campachuelo - 1898m), de nuevo las panorámicas nos permiten reconocer la geografía local. Majaelrayo, ahí al suroeste, a faldas del Ocejón, nos recuerda otra de las rutas indispensables por estas tierras

Tras el descanso, sólo queda el regreso a Valverde. Un regreso más cómodo, a través de una senda muy bien marcada, sin pérdida, muy pisada. Tal vez el comienzo sea algo confuso, pero una vez en el Collado de La Majada del Roble, veremos sin problemas esta pista. Siguiéndola, en menos de seis kilómetros estaremos en Valverde (ver Valverde Campachuelo).

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sábado, 26 de abril de 2008

La Tornera - Sierra Pobre






  • Cómo llegar (desde madrid):


  • Plano de ruta:





  • Perfil de ruta:




  • Descripción de la ruta:

La ruta transcurre en la provincia de Madrid, en el límite con la provincia de Guadalajara, partiendo de la localidad de Puebla de la Sierra, ascenderemos al pico de La Tornera bordeando, previamente, el pico de la Centenera. La ruta se encuentra en la denominada Sierra Pobre o Sierra del Rincón.

Aparcaremos el coche en Puebla de la Sierra. Si llegamos a la localidad desde Robledillo de la Jara, por la M-130, el tramo inicial recorre unos 400 metros volviendo por esta carretera, hacia el norte (dirección Robledillo de la Jara) hasta que nos topemos con el puente que cruza el Río o Arroyo de la Puebla. Aparece aquí, a mano izquierda, una pista junto a unas casas viejas que comienza a ascender muy tímidamente apuntando al norte.

Esta pista termina en bajada en un puente que cruza el Arroyo del Portillo. A partir de este punto la pista se estrecha en senda, una senda que comienza a girar hacia el oeste, de forma pronunciada, y que acaba en una gran pradera (El Lomillo) desde la que se contempla todo valle hacia Robledillo de la Jara, con la Peña de la Cabra al Oeste, y Cerro concha esperándonos al Este. Desde este punto posiblemente nos demos cuenta de que la pista ha desaparecido y que el camino hacia La Centenera está sembrado de jara pringosa. Seremos valientes y atravesaremos durante unos 400 metros, no sin dificultad, este tramo hasta que un pinar nos facilitará el paso. Llegaremos entonces a cruzarnos con otra pista que bordea La Centenera y que se observa claramente como se dirige hacia los pies de la Tornera. En este punto podemos decidir si ascender hacia la Centenera, de frente, o ir hasta el Collado de la Centenera a través de la pista a mano izquierda. En nuestro caso, tomamos la segunda alternativa.

Caminando por la pista, contemplando las magníficas vistas que pueden desde ahí divisarse, llegaremos a los pies de la Centenera. Un canchal de pizarra a mano derecha nos invita a ascender al collado de la Centenera para poder recorrer la cuerda de la Tornera desde el Sur.

Esta subida al collado, al igual que con las jaras, puede hacerse algo cansado pues cruza un pequeño pinar, muy bajo, y debemos esquivar las ramas que apuntan al suelo.

Una vez en el collado, la ruta se dibuja hacia el Noroeste, en un serpenteante ascenso empinado a la cuerda de la Tornera, guiándonos por las señales que dejan las cabras a su paso. Una vez arriba creeremos estar viendo la Tornera, pero nos desengañaremos al sortear este grupo rocoso por su ladera oeste. En cuanto alcancemos a ver la Tornera nos daremos cuenta de que la cuerda dibuja una cresta en todo su recorrido y será conveniente atravesarla por su lado izquierdo (oeste), descendiendo unos metros para poder sortear más fácilmente los filones de pizarra que asoman de la tierra.

Ya en la base de la Tornera, tras superar el Alto de los Cellos la subida a la cumbre no tiene ningún misterio, se hace de forma cómoda, y, una vez arriba, las vistas nos permiten identificar bastantes picos conocidos.

El último tramo, de vuelta a Puebla de la Sierra cuenta con el apoyo de los hitos o mojones de la senda GR-88. Bien visible desde la cima, veremos cómo esta cuerda es más suave, con una cresta inicial que debemos sortear por su lado derecho (inicialmente la abordaremos por la izquierda, oeste, para, cruzar el cresterío por un paso hacia la derecha, este, bajando por grandes planchas de pizarra). Tras recorrer hacia el Norte este canchal, llegaremos a un collado en el que la cuerda se suaviza para dar paso a un cómodo descenso entre algunos grupos de pizarra.

Desde este punto podremos ver cómo la cuerda se bifurca hacia mano izquierda, en dirección a la Puebla de la Sierra, siguiendo los hitos hasta llegar a un pinar, por el que una pista o arrastradero de troncos aparece de repente. Lo seguiremos hacia mano izquierda, dirección Sur, hasta que el pinar, que crece a su derecha, termina indicado por un hito, a mano derecha. Será una bajada directa a Puebla de la Sierra, desde la que podrá comenzar a verse en breve, tras dejar el pinar a mano derecha.

En cuanto a Puebla de la Sierra (fuente, wikipedia):

Puebla de la Sierra es un municipio de la Comunidad de Madrid (España), situado a unos 110 kilómetros de la capital, Madrid. Su población es de 104 habitantes. Hasta mediados del Siglo XX fue conocida como Puebla de la Mujer Muerta.

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sábado, 5 de abril de 2008

Pico Ocejón - Collado Viezo





  • Cómo llegar (desde madrid):


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  • Perfil de ruta:




  • Descripción de la ruta:

La ruta transcurre en la provincia de Guadalajara, entre Majaelrayo y Valverde de los Arroyos, pueblos representativos de la arquitectura negra.

El inicio de la ruta comienza desde el mismo pueblo de Majaelrayo, a pies de la montaña. En el pueblo, nos dirigiremos hacia el noreste en busca de un sendero dirigido hacia el Ocejón.

El comienzo es suave, transcurriendo entre escobas, jara pringosa y vegetación baja acompañados de algún que otro nogal. Cruzamos en breve el Arroyo del Barranco del Horcajo, y a partir de este momento la subida tomará fuerza de forma irregular a través de todo el recorrido de subida, bien marcado en la senda.

Un primer alivio podremos tenerlo al llegar a la Peña de los Santos, tras haber serpenteado un par de veces en zigzag dejanto, seguramente, el aliento en el camino.

A partir de aquí, nuestra perspectiva del Ocejón puede ser errónea, pues el Ocejoncillo, unos 100 metros por debajo oculta al primero. Tras respirar y descansar, comenzaremos un gran repecho, hasta alcanzar otro de los descansos que nos ofrece la subida, Peña Bernardo. De hecho, es uno de los mejores y peores momentos. Mejor porque desde aquí podemos contemplar, por un lado, el valle que se abre hacia Valverde y por otro, el Ocejón, imponente a mano derecha. Es entonces cuando nos damos cuenta de que lo que antes veíamos no era lo que creíamos.

Ya sólo queda afrontar el último reto antes de culminar el Ocejón. Una fuerte subida orientándonos hacia el Ocejoncillo, por su parte Sur, manteniendo en todo momento las bellas vistas que tenemos a nuestra derecha, serpenteando entre grandes pizarrales. En un momento, el sendero gira 90º hacia la izquierda para dirigirse por completo hacia la parte más alta del Ocejoncillo, justo antes de culminarlo.

Desde aquí, podemos rodearlo por su ladera norte para ir encaminándonos hacia el Ocejón. Una vez lleguemos al collado en el cual se cruza el sendero de ascenso a la cumbre con el del Ocejoncillo, la senda deja de ser cuesta para transformarse en escalera. Grandes planchas de pizarra, con toques verdes claros, nos dejarán un bonito y difícil recuerdo.

Una vez en la cima, podremos contemplar una magnífica vista donde, con dias claros, los picos se dibujan e identifican sin grandes problemas. Podremos ver entonces por completo Valverde de los Arroyos y el Collado Viezo con Campachuelo esperándonos hacia noroeste.

Tras descansar, comer, charlar y disfrutar, comenzaremos a descender no sin antes habernos pasado por el refugio en la cara Sur donde varias placas conmemorativas recuerdan grandes hazañas. Además, podremos escribir alguna cita, si tenemos suerte de encontrar el cuaderno de notas, en un buzón colocado sobre un promontorio de piedras.

Una vez hemos descendido hasta alcanzar el Ocejoncillo, nos encaminaremos de nuevo hacia Peña Bernardo. Una vez aquí, en vez de bajar por donde subimos, y mirando hacia el camino por el que subimos, debemos girar a mano derecha, justo por debajo de la muralla que dibujan las pizarras, por su lado derecho, teniendo en todo momento el valle hacia Valverde en vista.

Será un camino apuntando en todo momento hacia Campachuelo, aunque en algunos momentos lo perdamos de vista. La primera muralla de pizarra se dejará atrás al llegar al Collado Viezo. Desde aquí contemplamos el trabajo que hemos realizado para subir al Ocejón en una magnífica vista. Continuaremos ahora de nuevo en ascenso, más suave, por supuesto, hacia el Chortal Redondo. Grandes agujas de pizarra intentan escapar de su cima. De nuevo aquí comenzamos a bajar siempre dirigiéndonos al norte.

El último tramo recuerda a la muralla de pizarra que habíamos pasado anteriormente, pues se debe sortear por su lado derecho para terminar en una corta subida que nos permitirá cruzar hacia su lado derecho. Es este tramo el que nos permite llegar a la pradera de la Madita, tras contemplar las panorámicas que desde aquí se describen.

Desde este punto, el camino se convierte en regreso entre un bosque poco poblado de nogales donde la senda sigue bien marcada con hitos y bañada, en algunos tramos, por algún que otro arroyuelo.

Estos últimos cinco kilómetros nos llevan directos a Majaelrayo, que siempre nos estará observando en este último trayecto.

En cuanto a Majaelrayo (fuente, wikipedia):

Majaelrayo es un pequeño pueblo español de la provincia de Guadalajara ubicado en la comarca de la Sierra Norte. Esta localidad está incluida en la llamada comarca de la Arquitectura Negra, debido a que tradicionalmente las construcciones están hechas con pizarra como material constructivo principal, tanto para muros como para cubiertas, cerramientos de parcelas, suelos, etcétera.

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lunes, 24 de marzo de 2008

Lagunas del Trampal





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  • Descripción de la ruta:

La ruta transcurre en la provincia de Salamanca, en plena Sierra de Béjar, cerca de la localidad de Candelario y de Béjar.

Accederemos hasta el lugar de aparcamiento llegando desde Candelario y accediendo por la carretera que sube hasta La Plataforma, desde donde pueden divisarse unas increibles vistas.

La ruta comienza con una fuerte ascensión en pendiente en senderos bien marcados a través de piedra suelta de granito. La subida, de unos 2 km aproximadamente, se inicia entre frondosas escobas para cambiar, a mitad de camino, a grandes pastos y vegetación más baja. A partir de ese momento, y justo al cruzar la fuente natural "La goterita" podremos divisar, al fondo, hacia sureste, un gran monolito de piedra. Una vez alcanzado ese punto, la subida se suaviza y comenzaremos a divisar, a mano izquierda, al fondo, Gredos. Un suave caminar, entre grandes piedras de granito, o un gran manto de nieve si la fecha lo permite, nos llevarán hasta El Travieso.

Una vez llegados al Travieso, tendremos una visión perfecta de La Ceja, con El Calvitero presidiendo el lugar. Basta con caminar unos cientos de metros hacia la cara sur para contemplar las lagunas a las que nos dirigimos.

Una vez hayamos comenzado a descender la suave pendiente que transcurre por la cuerda del Calvitero, podremos ver de forma clara cómo comienza a descender, a mano izquierda, un sendero que baja hacia las lagunas. En este descenso hay que tener cuidado con la piedra suelta y, en caso de nieve, con posibles placas de hielo.

Una vez llegamos a la primera de las lagunas, no existe pérdida. Los prados contrastan con el granito que cae por el Canchal de la Ceja.

Una vez visitadas las lagunas, podremos volver por donde vinimos o ascender por una pista abierta hacia lo alto del Canchal, justo antes de llegar a la segunda laguna, y distinguible por ser la zona menos escarpada de la pared. No obstante, la piedra suelta hace complicada la subida.

Una vez hemos llegado a la parte más alta, debemos girar aproximadamente 180º en busca del Calvitero. Una vez que lleguemos a él, tras haber sorteado grandes peñas de granito en una linea en subida, teniendo en todo momento la pared de caída hacia las lagunas a mano derecha, sólo falta volver a descender hacia la cuerda del Calvitero para volver por donde vinimos, camino al Travieso hacia La Plataforma.


En cuanto a la historia de Béjar (fuente, wikipedia):

Los primeros pobladores que habitaron la ciudad fueron los Vetones (400 adC) que ocupaban la parte más al sur de la ciudad, lo que ahora se conoce como La Antigua, y el resto, hasta La Corredera, eran huertas y corrales. A comienzos del siglo primero antes de Cristo, Béjar pasa a manos de los romanos.

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martes, 26 de febrero de 2008

Colmenar de La Sierra - La Vihuela





  • Cómo llegar (desde madrid):



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  • Descripción de la ruta:

La ruta transcurre en la provincia de Guadalajara, en el término municipal de Colmenar de la Sierra.

Dejaremos el vehículo aparcado en un gran claro, bien visible desde la carretera (GU - 187). No obstante, podemos dejar también el vehículo justo donde el camino conecta con la carretera (GU-180), con otro claro disponible e identificable por una caseta o refugio en ruinas.

El camino transcurre por pistas transitables por vehículos, por lo que no hay pérdida alguna (tal vez al comienzo podamos decidir atajar entre el bosque de pinos).

Comenzaremos un descenso de unos 2 km hasta llegar al puente que cruza el río Jarama. A partir de este momento la ruta será de ascenso a lo largo de 5km hasta que dejemos a un lado la "Cabeza del Viejo". Este trayecto de 5km puede hacerse un poco pesado pues transcurre entre un bosque muy denso de pinos en los que la pista parece volver sobre su recorrido, haciéndonos perder la noción del espacio. Unos cuantos robles ancianos, sacas de madera, y alguna máquinaria dedicada a la obtención de esas sacas (tala), pueden hacernos más llevaderos esta parte del camino.

Finalmente, y tras dejar a la derecha, en lo alto, la "Cabeza del Viejo", en el km 7, podemos comenzar a divisar todo el valle que cae a nuestra izquierda, bien visible Colmenar, al fondo el "Cerro de San Cristóbal" (se nos puede presentar mejor opción que bajar a la Vihuela, de hecho, esa fue nuestra opción), y tras avanzar unos cuantos metros, comenzamos a ver a la derecha el valle de la Vihuela. La bajada transcurre siguiendo de cerca el "Arroyo del Horcajuelo", tras 2km de recorrido y 250 metros de desnivel, llegamos a la Vihuela.

En cuanto a la historia de la vihuela (fuente, wikipedia):

Siempre perteneció a Colmenar de la Sierra, hasta que en 1973 pasó a ser parte del Cardoso de la Sierra, luego volvió a ser del ya nombrado Colmenar de la Sierra. Después de la guerra civil española la mayor parte de su población comenzó a irse a Madrid. Tras la expropiación por parte del Icona para su repoblación forestal fueron aterrazadas las montañas y hundidas las casas de piedra de la aldea, conservandose hoy en día únicamente 2 edificaciones. Para llegar al nucleo urbano no basta con llevar el vehículo hasta el llamado collado de La Vihuela, además hay que descender (siempre a pie) por un estrecho y tortuoso camino de gran inclinación y cruzar un pequeño arroyo estacional para poder disfrutar de sus olores, sus vistas y su tranquilidad. Buen sito para las abejas.


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